¿Qué es Carne Clasista?

Carne Clasista es una agrupación de minorías sexuales (gays, lesbianas, travestís, bisexuales, etc) que lucha contra la opresión sexual y de género y la opresión social, de clase. Situada desde una corriente del marxismo revolucionario, la lucha de Carne Clasista no se plantea alrededor de la “política de identidad” (limitada sólo a las reivindicaciones puntuales de las minorías sexuales), sino que concibe el fin de toda opresión sexual como inseparable del fin de la explotación de clase y liberación de la humanidad.


sábado, 7 de agosto de 2010



A las calles y al Encuentro Nacional de Mujeres
Por el derecho al aborto legal


Por Patricia López- Agrupación "Las Rojas"



Con el “error” del ministro de Salud, el gobierno dejó claro su acuerdo con la Iglesia en cuanto a los derechos de las mujeres, del aborto ni hablar.
En los últimos días de julio, la responsable de Salud Sexual del Ministerio de Salud, Paula Ferro, declaró que el ministro Manzur había firmado una guía para médicos y hospitales acerca de cómo actuar en casos de abortos no punibles. La guía reglamenta el artículo 86º del Código Penal, donde se establecen las excepciones a la penalización del aborto: en caso de “riesgo a la salud de la mujer” o “violación de una mujer idiota o demente”, y extiende la excepción a todos los casos de violaciones. Además, en “riesgo para la salud” incluye la salud psicológica y social. En esa resolución –1184/10– se ordena a los médicos que se encuentren con estos casos realizar en un plazo no mayor a diez días la interrupción del embarazo ante el pedido de la interesada, y aclara que los especialistas no pueden recurrir a la Justicia, bajo pena de ser “responsables penales, civiles o administrativos”. La guía, elaborada en 2007, nunca fue puesta en práctica, pero al ser elevada al rango de resolución adquiría mayor jerarquía. Sin embargo, a las pocas horas de ser publicada el ministro desmintió haber firmado ninguna resolución. “Ya lo hemos dicho, estamos en contra del aborto, incluso lo manifestó la Presidenta”, sostuvo Manzur. Y agregó que la revisión de esa guía “fue un error”.
Las cosas que la guía agrega que no figuran en el artículo de 1921, son inevitables: en 2010 es imposible no incluir en el concepto de “salud” a la salud psicológica y social. Tampoco se puede admitir hoy diferenciar la violación de una mujer “idiota o demente” de la que sufre una mujer con plenas facultades mentales. En esta diferenciación del Código Penal subyacen dos ideas trogloditas y fascistas: la primera es dudar de que una mujer no haya consentido o incitado la violación, a menos que esté mentalmente incapacitada; la segunda es aceptar la interrupción de un embarazo del que puede nacer un niño “idiota o demente” como la madre, pero si se trata de una mujer “normal”, aunque el embarazo sea fruto de una violación, basta que sea sanito…
En cuanto a responsabilizar judicialmente a los hospitales que se nieguen a realizar el aborto, no es más que dar cuenta de lo que sucede cada vez que una mujer solicita un aborto no punible: la Iglesia interviene, los médicos judicializan, los jueces alargan la causa, etc.
En suma: la famosa guía no es más que la serie de medidas elementales y primarias para que los abortos no punibles puedan realizarse efectivamente en nuestra realidad de hoy. Y eso es lo que el ministro, por orden de Cristina, se niega a firmar y considera “un error”. Así, el gobierno nos muestra una vez más su verdadera política en cuanto a derechos de las mujeres, dándole el aval al espíritu fascista del Código de 1921, y negándose, no ya a la legalización del aborto, sino incluso a poner en práctica estas mínimas y elementales excepciones, apoyando las actuales maniobras de curas y jueces para revictimizar a las mujeres comprendidas en estos casos.


Este es el momento de enfrentar al gobierno y conseguir la legalización


La Iglesia y la derecha política acaban de sufrir un duro revés con la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo. El tema desbordó largamente el debate parlamentario y se instaló en toda la población, y a medida que se sucedían las discusiones y el muestrario de argumentos horrorosos de la Iglesia y la derecha, la presión popular a favor de la ley se hizo notar, a pesar de que ni el gobierno ni la Federación LGBT convocaron a ninguna marcha ni medida para enfrentar la presión de la Iglesia, que sí movilizó y desató una fuerte campaña en las calles en contra de la ley. Con el gobierno a favor, esto alcanzó para conseguir este derecho.
Pero para conseguir el derecho al aborto, a la situación favorable abierta con el matrimonio habrá que agregarle la decisión de enfrentar al gobierno, que se ha posicionado decididamente en contra, y así como vetó la reglamentación del art. 86º va a seguir peleando con sus fuerzas parlamentarias y políticas para que no se discuta el proyecto, y en caso de discutirse se vote en contra, y en caso de votarse a favor, vetarlo. Con el gobierno en contra, no va a haber “lobby” parlamentario que alcance, como quedó demostrado con este sainete de la guía, que quedó vetada a pesar de las intenciones de los “funcionarios amigos”.
Las organizaciones que luchamos por este derecho, empezando por la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, responsable del proyecto de ley, tenemos que lanzar una campaña que termine con una movilización unificada a Plaza de Mayo o al Congreso, y comprometer en esta lucha a las organizaciones políticas, gremiales, estudiantiles y de derechos humanos. El gobierno está muy mal parado para seguir negando este derecho. Lo único que está “argumentando” para negarlo (si es que se le puede llamar argumento) es la opinión personal de la Presidenta.
Ante el escándalo de la guía, la Campaña Verde llamó a dos actos frente al Ministerio de Salud, a los que Las Rojas concurrimos en la medida en que lo permitió lo inconveniente de la hora (estaban convocadas a las 12 del mediodía). Seguramente, si se acuerda un mejor horario y se coordina previamente con todas las organizaciones, las actividades crecerán en concurrencia, y también los acuerdos para realizar el 28/9, Día Latinoamericano por el Derecho al Aborto, una marcha unificada que exija el tratamiento del proyecto de legalización y la firma inmediata de la resolución 1184/10.


No hay más excusas, el Encuentro Nacional de Mujeres tiene que lanzar un plan de lucha por el derecho al aborto legal


Este año, cuando el problema del aborto se ha puesto en la palestra nacional por esta nueva negativa explícita del gobierno, y cuando venimos de un round ganado a la Iglesia con el matrimonio, el Encuentro Nacional de Mujeres tiene que ponerse a la cabeza de la pelea por el aborto legal. Todas las que estamos por el derecho al aborto tenemos que aprovechar estos dos meses para preparar el Encuentro, a fin de armar allí talleres, plenarios o asambleas por el aborto legal –de los que obviamente quedaría excluida la Iglesia– donde se organice un plan de lucha nacional. Empecemos a reunirnos ya. Si nos ponemos de acuerdo para que el Encuentro dé un paso al frente y organice la pelea, no tenemos dudas de que este será el año del aborto legal en la Argentina.
• Abajo el acuerdo del gobierno con la Iglesia: ¡Que el Ministerio firme ya la resolución para reglamentar el art. 86º!
• Basta de dilaciones y cajoneadas: ¡Que se trate el proyecto de legalización!
• ¡Pongamos al Encuentro Nacional de Mujeres al servicio de esta lucha!
• ¡A las calles por el derecho al aborto legal, libre, seguro y gratuito

* Libertad a Romina Tejerina!

viernes, 6 de agosto de 2010

Reportaje a Mabel Bellucci




Portada de 7 Dias del 84 / Actividad de la CHA en local del MAS en ´80
Reportaje a Mabel Bellucci
“Ideológicamente los ´90 fueron como la dictadura militar: rompieron la memoria”

Entrevistó: César Rojas
carneclasista@yahoo.com.ar


Mabel Bellucci es activista del feminismo y otros frentes sociales. Además de estar elaborando trabajos que hacen a la lucha del feminismo, en este caso está próxima a editar un libro sobre la militancia gay-lésbica de los ´80, en particular sobre la figura de Carlos Jáuregui, histórico dirigente de la CHA(Comunidad Homosexual Argentina). Quisimos conversar con ella acerca de los debates que cruzaron el feminismo, las organizaciones LGBT y la izquierda partidaria durante la pos-dictadura y el neoliberalismo, tratando de hacer un puente a los desafíos del presente.

Los derechos humanos como “gran paraguas” para la militancia de género



Contános, cómo empezaste, a partir de qué surgió la idea de hacer un libro sobre Carlos Jáuregui.
B: Fue así. Al principio del 2007, yo tenía interés en hacer un homenaje a Carlos, porque veía que Carlos estaba solamente vinculado a través de las Marchas del Orgullo y le propuse a mi amigo Martín De Grazia si quería que hagamos una mesa en el Rojas. Y él me dijo: “¿Por qué no escribimos un libro?”
Así nomás.
B: Así nomás. Y entonces fue una muy buena oportunidad en función de que yo milité con Carlos, milité con todo el grupo que actualmente es la CHA. No te digo que era amiga personal, pero sí tenía entrañables relaciones y básicamente activábamos en distintos frentes. Entonces, me pareció interesante la propuesta. Y empezamos a hacer trabajos de archivo. Básicamente fueron trabajos de archivo y ahí los documentos… uno empieza por una cosa y termina en otra. Sucedió que a mí los documentos me llevaron para un lugar y a Martín lo llevaron para el otro. En conclusión, disolvimos nuestra relación contractual, si querés, de alguna manera, porque a mí me interesó más que nada recuperar toda esa historia de activismo tan particular que tuvo Carlos y no su historia de vida. Entonces este libro no es una biografía. Es un libro básicamente que trata de reconstruir la etapa que va desde la posdictadura hasta 1996, que es el año en que muere Carlos por SIDA, cómo se fueron configurando los distintos movimientos sociales en el espacio público y que Carlos los entrelazó, los hizo dialogar, los articuló. Entonces vendría a ser como una mirada desde los movimientos a ese período tan particular que fue la configuración de una sociedad que estaba en escombros después de la dictadura militar, hasta su reinserción en las políticas neoliberales.


¿Cuáles serían para vos las características de ese período postdictadura y de la “primavera democrática” y cómo entraba ahí la causa del activismo gay de Carlos, cómo era recibido?
B: Fue un momento… Yo estuve en todo ese período, porque recuperé la militancia en el año 82. Lo hice desde el feminismo, después mi vinculación con Madres, entonces de alguna manera. Es como una doble pata, si bien trabajo los documentos, también muchos recuerdos me vienen en función de estos acontecimientos. Una etapa donde teníamos que hacernos de nuevo y con grandes secuelas que aún siguen presentes, que no creo que se puedan resolver colectivamente tan fácilmente, ¿no? Entonces, ese fue como un momento de mucho empuje, porque todos estábamos interesados en intervenir de distintas formas y a la vez las instituciones estaban muy abiertas. Entonces, ahí creo que hubo como un movimiento madre, si lo querés llamar así, que fueron los organismos de derechos humanos que era como el “gran paraguas” donde todos nos apoyábamos. Las feministas empezamos como a sacar la cabeza, armar grupos y demás, y los gays con la fundación de la CHA, que fue en el 84 inmediatamente salió la tapa de 7 Días, donde se visibilizaban Carlos y en un abrazo fuerte, una tapa que tuvo mucho impacto...


Sí, fue muy recordada.
B: Claro. Y a los 2 meses salió la solicitada en Clarín. Fue como un proceso muy acelerado. Entonces, eso era más o menos el espacio: la gran constitución de los organismos de derechos humanos, con los cuales era muy difícil dialogar, convengamos. También todavía nadie estaba preparado.


¿Y la dificultad, en qué estribaba? ¿Había prejuicios, había homofobia?
B: Había homofobia, había sexismo, decían barbaridades. Y por un lado, era la homosexualidad, como se llamaba en ese momento, y por el otro lado era que las mujeres nos teníamos que mostrar prolijas y nada de hablar de sexualidades, ¿no? Ni aborto ni nada que se le parezca. Igualmente, también era el momento de época. Esto uno también tiene que hacer justicia, porque si no… Prevalecían, como siempre, cuestiones mayores. Y en esto, es cierto, era el gran momento del destape de los desaparecidos, de los campos de concentración, del Juicio a las Juntas. Entonces, en ese gran marco, salir… Es decir, el juego era el siguiente: nosotros y nosotras nos incorporamos, para tener un gran paraguas, un paraguas también mediático, pero a la vez hacíamos cosas por nosotros mismos. Por un lado estaban los gays que hacían estas acciones y nosotras sí teníamos más cobertura. Porque ya en ese momento se había creado la Subsecretaría de la Mujer, ya estaba el primer Encuentro de Mujeres Sindicalistas, ya empezó a funcionar el Encuentro Nacional de Mujeres, los diarios como Tiempo Argentino de aquella época, ya habían abierto una separata (la revista Todo es Historia), teníamos publicaciones propias. Teníamos más andar. Y lo que sí, no había muchos diálogos entre nosotros. Las mujeres éramos las mujeres y los varones eran los varones. Por más que ya para 1986 la CHA ya empieza a participar tibiamente en los 8 de Marzo. Los 8 de Marzo eran como una gran algarabía, después fue sustituido por la Marcha del Orgullo. Entonces ahí era como que se juntaba…

De hecho, en la calle…
B: Claro, tal cual. Sí, por ejemplo, quien mantenía una no postura o una no visibilidad eran las lesbianas. Eso sí. Está solamente en ese momento ATEM 25 de Noviembre, que eran separatistas y lo siguen siendo y ellas dieron una cobertura muy fuerte a formación de camadas de lesbianas y al tema del aborto. Después estaban las mujeres de la CHA que eran un grupo muy minoritario que estaban todavía debatiendo si eran homosexuales o si eran lesbianas. Después en 1986, creo que no me equivoco, se funda Lugar de Mujer, un espacio de orientación feminista, que se llamaba así para que converjan las distintas tendencias de los feminismos, y ahí empezó como a aparecer un movimiento muy tibio de un taller de reflexión de lesbianismo y después tuvo su dinámica...aunque todavía no era un movimiento, eran como espacios, espacios de sensibilidades, de encuentros...Es muy interesante porque tanto Carlos como Ilse Fuskova, que fue la primera referente lésbica que tuvo la Argentina, ellos tenían modelos… Carlos, por un lado, por haber vivido un año en París y entonces ahí vio, por ejemplo, la convergencia de las agrupaciones gays y lesbianas con partidos políticos de izquierda. La Liga Comunista Revolucionaria que tuvo una fuerte influencia. Después él estuvo en Nueva York y vio lo que habían dado las políticas de Harvey Milk, mientras que Ilse tuvo también una influencia fuerte de Berlín. Berlín Occidental fue un centro de exploración muy importante, al igual que San Francisco y New York. Entonces, ya venían con una cabeza sobre como trabajar. Es decir, que la unidad no se va a formar por identidades, sino que se va a formar a través de coaliciones por demandas virtuales. Esto era muy claro. Después todo esto entra en discusión en los ´90 con toda la teoría Queer


Visibilidad y derechos



Por lo menos desde la experiencia de Carlos y de Ilse, que también considerás, por otro lado, ¿cómo era la recepción hacia los movimientos sociales y los partidos políticos? Vos hablás que hubo algo que fue singular en él, en su trayectoria militante, que fue capaz de entrelazar… las cosas que, de alguna manera, la dictadura había roto.
B: Claro, claro. Tal cual. Lo interesante es que Carlos siempre tuvo una visión muy clara, Carlos y el grupo, ¿no? Marcelo Ferreira, César Cigliutti, Luis Miglié, Gustavo Pecoraro, Daniel Retamar, mucha gente. Uno habla de Carlos pero es un conjunto. Es cierto que Carlos era, de todos ellos, el que tenía más condiciones de ser referente. Y evidentemente, estaba muy bien recepcionado por el mismo grupo. Él era la cabeza visible. Primero porque fue el primero que se visibilizó, éso le dio una autoridad como pocas. Muchos tenían que usar otro apellido para poder publicar…y en las marchas salían todavía con máscaras, la mayor parte de ellos. Entonces no era un tema menor que pusieras la cara en 1984.

Era un paso importantísimo, ¿no?
B: Era un paso importantísimo. Y Carlos bregaba por la visibilidad, e Ilse también. La primer política era ser visible. Como dice una feminista negra norteamericana: “El silencio no nos protege”.Su política concreta era: “Por favor, visibilizarse, después hablamos.” Entonces, es cierto que a Carlos, como a Ilse, jugarse tan de lleno y empezar a convocar a los medios, se les abría un gran espacio que se estaba articulando y tenía dos figuras. Y entonces todos los demás se referenciaban en esas dos figuras. Esto era importante para entrar en diálogo o en discusiones o lo que fuere. Entonces, Carlos tenía, por un lado, el tema de la visibilidad como su gran tema y el segundo tema era los derechos. Esto es inaugural. Mientras nosotros, desde el feminismo, teníamos otras propuestas como mucho más abarcadoras. Terminar con el patriarcado, etc,etc. Pero él tenía una cosa así muy fáctica y muy práctica.

Más reivindicativa y ustedes más programática..
B: Él lo que decía era: “Hay que tener derechos”. Y a los hechos me remito que no se equivocó. Entonces, para tener derechos había que dialogar con los partidos o había que dialogar con las instituciones. Sino, ¿cómo tenés derechos? Esto es así. Es así de simple. Y entonces, Carlos, como el antiguo MAS de los años 80, tenía figuras de gays, lesbianas, más de gays, que se concentraban en Daniel Retamar, (una figura que fue muy poco recuperada). Yo no he conseguido documentación sobre él, lamentablemente. Tal vez Gustavo Pecoraro… tendría que buscar el listado.

La CHA y el MAS (Movimiento al Socialismo) en los ´80



Sí, hubo varios compañeros.
B: Varios compañeros que ellos habían armado Alternativa Socialista por la Liberación Sexual.
¿Esto era una agrupación?
B: Era como una corriente dentro del MAS, que ellos se reunían entre ellos. Y ahí como Gustavo se había acercado a la CHA, hizo una relación muy estrecha con Carlos. Entonces Carlos, lo primero que hace es acercarse al MAS y hacen dos o tres charlas que las organiza la Juventud Socialista del MAS. Después… no aparecen testimonios. Hay una nota de la Juventud en el periódico de la Juventud Socialista del MAS, un reportaje que le hacen a Carlos, pero que yo nunca lo encontré. Me costó mucho buscar estos datos. Y además porque la mayor parte de los testimoniantes están muertos. Los protagonistas de la época porque el SIDA los barrió a todos ellos. Con excepción de Gustavo Pecoraro. Entonces ahí hacen una alianza. Gustavo y Daniel piden colaboración para que entre en el punteo del partido algo más elaborado sobre las demandas, en ese momento de las minorías sexuales, así se llamaban. Entonces ayudan Carlos y el grupo. Y bueno, y ese punteo se mantuvo en el partido.

Como una especie de puntos programáticos, algo así.
B: Claro. Puntos programáticos. Que no quede solamente en una línea, sino algo mucho más elaborado. Y después, bueno, Daniel colaboró con la CHA y empezaron un cruce de diálogos entre la CHA y el MAS.

¿Esto todo en los 80?
B: Sí. Muy al principio. Esto habrá sido del 84 al 87. Primero hasta que Carlos se va en muy malas condiciones de la CHA en el 86 y siguen ahí sosteniendo el vínculo con Daniel Retamar y con Gustavo Pecoraro.
Visto a la distancia, suena como algo bastante de avanzada. Yo recuerdo que en 2009, el PS daba como toda una novedad que uno de sus candidatos electorales fuese “abiertamente gay”... No era novedad, no eran los primeros, si estamos hablando de estas iniciativas en el 86..

B: Claro. Entonces es cierto también, digo… hay que tener como miradas más piadosas, no tan lapidarias. No era fácil para la conducción del MAS hacer un reconocimiento… Entre bambalinas se comentaba, nadie expulsaba ni hacía juicios ni nada por el estilo, había como una tolerancia de coexistencia, y la gente que conformaba este grupo, evidentemente no podían salir públicamente. Sí los debates que armaban entre la CHA y el MAS fueron publicados en los boletines de la CHA, no así en el periódico del partido. Esto te demuestra que había mayor interés por parte de los gays que por parte del partido. Nunca hubo una sola nota de lo que se hizo… Un poco lo que yo le retruqué a Zamora. ¿Por qué no le dieron un espacio? Aunque sea que escriban 5 líneas. Yo eso no lo encontré.

¿No llegaron a tener ninguna publicación propia?
B: No, no salió. Y hay cosas muy naif, si vos leés los artículos de la época, por ejemplo, Gustavo y Daniel discutían y los corrían por izquierda a la CHA. Decían: “no levantan el aborto… “ Si uno las mira en el presente, dice: “bueno, no levantan el internacionalismo obrero”… Pero todo se estaba armando, eso era lo interesante. Cuando uno revisa una determinada conquista, para que esa conquista se haya consolidado como tal, pasaron tantas cosas en el medio... No es que viene alguien y dice: “Votemos esto”. No, corrió mucho agua bajo el puente. Esto es interesante que se reconozca como tal. Intervinieron actores de distintos lugares: partidos políticos, movimientos sociales, organizaciones sindicales… entró de todo para que suceda. Incluso hasta la misma derecha puede haber estado pensando, por ejemplo, con el tema del voto femenino. Victoria (Ocampo) con su grupo también levantaba el voto… Hay que hacer historia, tener un poco de memoria y ver cómo se van madurando algunas demandas de conjunto, de conjuntos cruzados, cortados, esto, que para mí es muy valioso.

Feministas separatistas y gays identitarios



Me interesaría una cosa más en relación al trabajo de esta etapa del movimiento. ¿Cómo era la relación entre el feminismo y los LGBT?
B: En general tanto las feministas heterosexuales como las lesbianas eran separatistas. ¿Qué quiere decir esto? Que también se entiende. Es un grupo que no quiere, en su militancia, en su campo de acción, que intervengan… en ese momento era muy necesario. Pero no era suficiente. Sin embargo, en las actividades que desarrollaba la CHA iban algunas feministas sueltas de Lugar de Mujer o que aparecían en el boletín con los nombres, intervenían en las mesas en la reunión del MAS. Hay también que tener en cuenta que todos estos movimientos se armaron con el gran aporte de las exiliadas que trajeron sus experiencias de los países en donde se habían refugiado. Esto fue muy importante. El feminismo mexicano fue traído a la Argentina, el francés, el italiano. Esto dio un gran aporte y los gays también. De Bélgica, de Holanda, de Francia, y esto ayudó y enriqueció mucho. Por ejemplo, Carlos aparece acompañando a toda la lucha por la despenalización de aborto a partir de los 90. La Comisión por el Derecho al Aborto fue fundada en 1988, fue una mesa redonda que se armó en ATEM, en las jornadas de ATEM y de ahí surgió. Así que ya en los 90 se empezó a entender y discutir la despenalización del aborto. En el 94, cuando fue la reforma constitucional, Carlos intervino. No fue una demanda que atrajese mucho a los gays, y esto hay que decirlo, quizás porque en ese momento una buena camada venía de extracción católica.

Ambas luchas estaban separadas, ¿no? El problema derivado de la identidad sexual y por otro lado el feminismo
B: Tal cual. Había como una gran división. Y dentro del feminismo también. Yo siempre intervine por la despenalización del aborto. En otras cosas a mí no me vas a encontrar. Yo quería poner todas las energías ahí. Y también las lesbianas que iban haciéndose visibles adherían, pero no aportaban más con respecto al aborto. Y bueno, había tensiones... Ahora, el movimiento que más aletargado estuvo fue el lesbianismo. Y si bien ahora hay muchas agrupaciones de lesbianas muy jóvenes que son muy divertidas, que hacen acción directa, que están casi vinculadas con corrientes autonomistas y demás. Por ejemplo, retomando el escenario actual con el debate por el matrimonio igualitario, fueron muy pocas las lesbianas que salieron a dar la cara, con excepción de María Rachid, Marta Dylon y Albertina Carri, no ví muchas más en televisión. Lo mismo en los debates, muy pocas son las compañeras feministas que dieron la cara mínimamente para decir: “Acá estamos, ¿no?”

Fue más predominantemente gays, ¿no?
B: Sí. Lo que sí hubo bastante corrección política por parte de los medios. Porque al principio empezaron hablando del matrimonio gay y después ya se fueron emprolijando…

Del mismo sexo, igualitario…
B: Derechos universales, eso sí. Eso creo que fue un gran trabajo que hicieron los gays y lesbianas con los periodistas, con los parlamentarios, de acercarles material, de hacerle orejas.


Unir lo que la dictadura y neoliberalismo desgarraron



El libro está próximo a salir, ya está en la editorial, ¿no?
B: Sí.
Si vos, ahora que lo estás viendo de conjunto, pudieras sintetizar la trayectoria de ese momento, y en particular la tarea que llevó adelante Carlos, ¿cuál fue el legado por decirlo así? Porque vos fuiste también protagonista de muchas cosas, pero en algún momento dijiste: “esto es importante rescatarlo. Acá hay algo valioso y singular porque puede servir para otros…”
B: El objetivo, no sé si lo voy a obtener, es que sea una caja de herramientas para los movimientos sociales. Porque yo creo que los años 90 fueron como la dictadura militar: rompieron con la memoria. Entonces, hay un montón de nuevas agrupaciones que surgieron a partir del 2000, con más fuerza en el 2001, que desconocen por completo qué es lo que pasó antes. Hay un antes y un después y ni se preocupan y parece ser que todo empezó de cero. Y después de semejante guerra política, ideológica y económica, como fueron el conservadurismo neoliberal, es algo lógico.
Primero ese es mi objetivo: un objetivo más pedagógico. Y segundo: decir, acá hubo una modalidad de activismo que mucho se puede recuperar y otro quizás ya no. Porque no se puede transplantar en escenarios históricos tan diferentes. Pero sí el de las coaliciones a mí me parece fundamental. Para mí las coaliciones son fundamentales que converjan en una demanda puntual. Yo no he renunciado a mis principios socialistas, libertarios, ni nada por el estilo. Pero sé que podemos hacer diferentes caminos y que cada uno arme su fiestita, si querés llamarlo así, por ejemplo hay muchos compañeros y compañeras que apuestan a la lucha sindical, otros a la partidaria, otros a la acción directa. Todo eso suma. Me parece que acá hay una visión muy corta. Porque cuando de repente aparece una demanda de envergadura y que tiene que impugnar y armar fisuras contra la hegemonía del poder, en todo eso convergemos. Yo estuve todos estos tiempos en la plaza y demás y había de todo. Entonces, esto es lo interesante. Bajar un poco este clima de hostilidad entre pares. Yo quizás no estoy de acuerdo con vos, pero no te impugno. Quizás esto pueda resultar muy gandhiano, lo que quieras, pero me parece que tiene que haber como un aprendizaje de tolerancia por nuestras partes, pero no esa tolerancia burguesa. Decir: “sos un diferente, te respeto”. No. Saber que en determinada circunstancia vos me vas a necesitar y yo te voy a necesitar a vos. Yo no milito en ningún partido político en este momento. Pero eso no descarta que yo sé que frente a determinada situación de adversidad colectiva, personal, recurra a los partidos. No cabe ninguna duda. Ni se me cruza por la cabeza decir que no. Entonces, como los partidos van a necesitar –necesitar en el sentido político, no utilitario– esto yo creo que tiene que haber como algún tipo de diálogo más fluido. Respeto de cada uno de sus territorios y que la convergencia se va a dar porque el contexto histórico y la lectura y de ese contexto histórico te lleva a la convergencia.
Y esto más o menos era lo que Carlos exponía. Y además tenía una cosa muy interesante que era un tipo muy personal, porque vos ibas con Carlos y era como ir caminando con Gardel, toda la gente lo paraba, lo saludaba. La gente estaba más allá de pensar que era un gay. Esto era muy interesante, lo que lograba Carlos. Ahora esto resulta muy fácil, pero en aquel momento, no. Pero a la vez tenía una dinámica grupal que era del silencio y de escucha. El tenía una memoria infernal de escucha. El escuchaba todo, absolutamente todo. Y él lo que hacía era abrir un espacio y meter a todos. Después que se vaya decantando por sí mismo. Pero él no dejaba a nadie afuera del compromiso. Esto es muy interesante. Y lo hizo con muchas experiencias.


Se ve claramente por lo que contás, que él tenía claro dónde quería ir.
B: Claro. El quería lograr todo esto. Además, Carlos no se colgaba ni con discusiones… entre pares, él estaba más allá. Porque él tenía como un objetivo y además como sabía que se iba a morir, eso nunca lo dijo, siempre se lo reservó para sí, entonces él iba más allá. Por ejemplo, la primer Marcha del Orgullo fue bendecida por el pastor Alberto González de la Iglesia Metropolitana que alojaba lesbianas .Había otro fermento de grupos de lesbianas e iban muchas travestis a pedir consulta. Y las feministas, las lesbofeministas se brotaron. Y Carlos dijo: “pero si el pastor no es Quarracino, si él quiere bendecir, bueno, los que no quieren no vayan, vengan después, pero acá hay lugar para todos”. Claro, todo el movimiento recién se estaba armando, entonces era muy necesario flexibilizar, dialogar y había figuras muy fuertes, que no sé si en la actualidad hay, como en ese momento.


Hablás de que no hay dirigentes o personalidades…
Respecto de lo anterior quizá lo que pasa es que no hay tradición de unidad o articulación, alrededor de hacer frente común por un punto. Eso no quiere decir que persigas el mismo fin último. Porque algunos quieren la revolución, otros no. Pero se puede dar alrededor de una demanda puntual.
B: Claro, una demanda puntual. Fijáte cómo fue lo de Brukman, que estábamos todos y ahí nadie decía: “yo voy a hacer la revolución”. Hubo también como muchos delirios, pero fue esto, fue articulación.


Te agradecemos este tiempo. Estamos esperando ansiosos el libro para poder acompañarlo y también presentarlo. Y bueno, esperamos que tengas muy buena recepción no sólo por la importancia del testimonio en sí, valioso en sí mismo, sino para no pensar (muy tontamente)que las cosas empezaron con uno, sino que uno está justamente porque estuvieron todos los compañeros, todas esas agrupaciones, todo esa lucha anterior que hace que hoy por ejemplo, exista el matrimonio igualitario (con todas las contradicciones que esto significa también). Otro aspecto que vos resaltaste muy bien, como cuestión pedagógica es que la historia también puede servir como fuente de aprendizaje. Conocer lo que han hecho otros, aunque no lo puedas trasladar mecánicamente al presente, hay enseñanzas ahí que pueden ser muy buenas herramientas para la lucha de hoy.
B: Nosotros tuvimos esta oportunidad, que la generación del 60 le enseñó al 70. Y acá los 80 quedaron como aislados entre la dictadura y el neoliberalismo. Entonces, no hubo mucho aporte.


Claro, no hubo transmisión…
Y después se generaron como castas, como cosas fijas, y al no haber dinámica, no hubo transmisión. Antes sí, hubo genealogía. Entonces sí.
Creo que los aprendizajes tienen que ser mutuos, sin ser con esto populista. El otro día, por ejemplo fui a La Plata a un intercambio con un grupo de chicas lesbianas y me divertí muchísimo. Pero las chicas no sabían siquiera sobre Ilse y las luchas del pasado...Yo apuesto a esta cosa de ir y venir, básicamente para no quedar abroquelado. Ni ellas que solamente todo es la acción directa, ni yo pensando que con las grandes figuras..Tiene que ser un ida y vuelta permanente.


Muchas gracias, Mabel.
B: Gracias a ustedes.

lunes, 26 de julio de 2010




Después de la ley de matrimonio igualitario, un debate con el “progresismo”:
¿“Batalla cultural”, conciliación y parlamentarismo...o luchar en las calles para ir por más?


Por César Rojas - Carne ClasistaContra la opresión sexual y social.


La conquista del derecho al matrimonio igualitario y la aplastante victoria sobre la Iglesia y la derecha reaccionaria no debe hacernos perder de vista los debates respecto de cómo luchar y las evidentes debilidades que la pelea por este derecho democrático tuvo. Para la Iglesia ésta fue una derrota política en toda la línea. Por un lado, porque ni una sola de las múltiples tácticas que intentaron les dio resultado: aprietes y extorsiones a senadores, petitorios, campañas de afiches, marchas donde movilizaron todo el poder de su aparato, sus influencias y el poder económico con los subsidios que les da el Estado. Por otro lado, no pudieron imponer ninguna restricción ni recortes a la ley: ni frenar el derecho a la adopción de las familias homoparentales mediante la “unión civil” que quisieron meter a último momento por la ventana, ni siquiera consiguieron la “objeción de conciencia” para los funcionarios que como en todo Estado laico tienen la obligación de casar a todos/as quienes lo deseen.

Seducción a los parlamentarios o movilización en las calles
Hay que decir que se llegó al momento del debate en Senadores con una muy apretada e incierta sensación hasta muy entrada la sesión. Esto se debió centralmente a la lógica de lobby parlamentario adoptada por la Federación LGBT que en lo político (aunque lo nieguen) responden al oficialismo. La Federación se dio la política de seducción de los parlamentarios uno a uno y jamás llamó a movilizar, sembrando desde el comienzo la confianza en el Congreso y en la no confrontación con la Iglesia (que no hizo sino movilizar y confrontar violentamente todo el tiempo con cuanto recurso tuvo a mano), como única vía para conquistar el matrimonio igualitario. Al tal punto, que por ejemplo durante la concentración frente al Congreso, los militantes de la Federación llegaron a pedir a los independientes y a la izquierda “que no cantáramos contra la Iglesia porque eso podía influir negativamente sobre el ánimo de los senadores” y llegaron a hacer de cordón de seguridad de un grupo religioso fundamentalista que se había apostado provocadoramente en las puertas del Congreso rezando por la familia “como Dios manda: varón y mujer”. De más está decir que no sólo los repudiamos, sino que los obligamos a retirarse de la Plaza con sus vírgenes y rezos en latín (!!) a otro lado.
Para nosotros esta estrategia de seducción a los parlamentarios es la que puso en riesgo de conseguir este triunfo, que es un triunfo de la lucha de las organizaciones del movimiento y la movilización popular.

La Federación y los K
Esta política de la Federación estuvo a tono con el perfil bajo del kirchnerismo que dio “libertad de conciencia” a su bloque para que votara, y no movilizó ni apareció como fuerza política en las marchas que se hicieron. A esto hay que sumarle al escándalo de que Cristina K recién se pronunciara explícitamente a favor del matrimonio igualitario sólo un día antes de la votación en Senadores estando a miles de kilómetros de distancia durante su gira diplomática en China, compelida seguramente por la masiva movilización que las reaccionarias iglesias hicieron frente al mismo Congreso. Llamar a esto “progresismo” es bastante pobre y poco jugado, tan poco jugado como los golpes desesperados de teléfono del propio Kirchner el día mismo de la votación intentando inclinar algunos votos indecisos o “no positivos” a favor de la ley. Pero lo que realmente pinta de cuerpo entero a los K, es que no hayan querido movilizar, “ni hacer olas” por ningún motivo, no vaya a ser cosa que el pueblo se “avive” y descubra que a través de la lucha en las calles se puedan conseguir cosas... y después se le ocurra venir por el derecho al aborto, por el salario, o el 82% móvil, o vaya a saber qué otra cosa más. Como todo gobierno burgués patronal el miedo a las masas movilizadas, y a que las masas puedan venírsele en su contra, es constitutivo. Ante esto es mejor tenerlas encuadradas por el miedo, las burocracias sindicales o por la creencia de que con el parlamento burgués se resuelven todos los problemas de la sociedad.
En ese sentido este gobierno ha sido campeón en adelantarse de algún modo tomando banderas históricas de los movimientos sociales o los organismos de derechos humanos, presentándose como abanderado de esas luchas para quedarse luego con sus réditos políticos, aunque jamás fuese hasta el fondo de esa pelea. Tanto es así que en estos días cuando se haga la ceremonia en que la Presidenta dará curso a la modificación establecida por la reforma de la ley de matrimonio igualitario, ya anunciaron que estarán presentes las organizaciones del movimiento con la Federación LGBT y la CHA a la cabeza, para “agradecerle que se haya puesto al frente de esta lucha” (!!), como si la conquista fuese obra de este gobierno o de la Presidenta que fijó posición el último día, y no un triunfo de la lucha de las organizaciones del movimiento y la movilización popular.

Movilización independiente y alianzas estratégicas
Desde que nacimos a la vida política como Carne Clasista, hemos insistido en este punto respecto de los métodos de lucha y de la independencia política del Estado y el gobierno. Así lo hicimos en cada Marcha del Orgullo en el Bloque de los independientes y la izquierda; así lo hicimos con nuestros volantes en el momento mismo de la creación “por arriba” de la Federación al amparo del Estado y el INADI, donde debatimos fraternalmente con los compañeros denunciando la trampa y la cooptación del gobierno y el error de entregar la independencia política; las mismas discusiones llevamos en nuestro primer debate público con la Federación y la CHA sobre la unión civil en el 2006. Este recorrido transitado junto con Las Rojas nos da derecho a seguir planteando las discusiones abiertamente, sin sectarismos pero también sin hacerle “seguidismo” a la Federación y al gobierno, ya que con nuestras humildes fuerzas militantes hemos sostenido una política consecuente sobre la problemática, y no como otras organizaciones que aparecieron de repente y oportunistamente como “las abanderadas de la lucha democrática por las minorías” cuando jamás tuvieron ninguna elaboración, ni organización específica alrededor del tema.
Estas discusiones de métodos y de ubicación política no son diferencias “teoréticas” sino que tiene consecuencias muy profundas, ya que hace a la comprensión de quién lleva adelante esa pelea, quiénes son o pueden ser sus aliados estratégicos (para nosotros la clase trabajadora y el movimiento de mujeres) y bajo qué métodos se lucha (1). Estas definiciones son muy importantes ya que como lo hemos dicho hasta el cansancio, en el capitalismo toda conquista está amenazada y así como el Estado puede verse obligado a conceder algún derecho, también en un momento de reacción nos lo puede quitar. Tal el caso actual de lo que ha sucedido con el matrimonio gay en el Estado de California donde por un breve lapso, existió el derecho al matrimonio y luego fue prohibido nuevamente, con lo cual las parejas ya casadas se encuentran hoy día en un limbo jurídico y en pleno litigio. Por esto la apelación a un movimiento de lucha en las calles, es el único reaseguro para que se defiendan esas conquistas en caso de una situación reaccionaria y en todo caso, habrá quienes sigan organizados para ir por más y uniéndose junto a otros explotados y oprimidos, ir por todo. Apoyándonos en este triunfo, queda planteado ir por el conjunto de reivindicaciones del movimiento: la derogación de los códigos represivos, la ley de identidad para las personas trans, la conquista de trabajo genuino para trans y travestis en situación de prostitución, la educación sexual laica, científica y feminista que incluya la diversidad sexual y fundamentalmente el derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito.

Notas:
1- A propósito, salvo organizaciones de mujeres de izquierda y alguna otra excepción, resultó vergonzosa la ausencia de las feministas enroladas en la “Campaña verde” por el Derecho al aborto en las movilizaciones por el matrimonio igualitario…




Derecho al matrimonio igualitario
Triunfo popular, derrota de la Iglesia y la derecha
Ahora, educación sexual, aborto legal,basta de subsidiar a los curas!
Lo que comenzó como un proyecto parlamentario sobre derechos de una minoría se convirtió en una bandera democrática debatida por todo el mundo y apoyada por una gran franja de la población de la que no hay cifras concretas, pero que evidentemente sobrepasó con mucho a la vanguardia que habitualmente se interesa por la opresión de género. Y esto a pesar de los esfuerzos del gobierno y la Federación LGBT por encerrar el debate en el Parlamento, los medios y los pronunciamientos de “personalidades de la cultura”, sin ofrecer un solo canal de expresión ni movilización unificadas a la gran cantidad de gente que tomó este derecho como una bandera propia.
La Iglesia católica, evangélica y sus aliados de la derecha, hay que decirlo, ayudaron bastante. El desfile de monstruos que se turnaron para decir las barbaridades más exasperantes en las marchas religiosas o en los medios, bastaba para espantar a cualquier persona honesta. Las Rojas ya veníamos en una campaña permanente contra la Iglesia, escrachando los afiches y las marchas contra el derecho al aborto y contra el matrimonio gay que los curas venían realizando. A medida que se acercaba el día de la votación, notamos una creciente afluencia de gente, sobre todo jóvenes, a nuestras actividades. Gente que no conocíamos, algunos de otras organizaciones, ¡incluso un grupo de catequistas!, se sumaron en esos días a las charlas y afichadas, buscando un canal para hacer algo por conseguir este derecho.
El diálogo con ellos, y la infinidad de debates que escuchamos en escuelas, lugares de trabajo y en la calle, nos demostraron que en este entusiasmo había algo más que la solidaridad “desde afuera” con un sector oprimido en bien de “ampliar la democracia” en general, como decía el discurso de la Federación y el gobierno. Lo que escuchamos de la gente podría resumirse así: “Estamos repodridos de que instituciones a las que no respetamos, e incluso repudiamos, nos vengan a ordenar cómo tenemos que vivir o criar a nuestros hijos”. Fue un cuestionamiento general al modelo de familia patriarcal que impone en el capitalismo dependiente de nuestro país, al mandato de atar sexualidad con reproducción, a la represión de ese modelo de familia hacia mujeres, niños y jóvenes. La familia padece una crisis de legitimidad paralela a la de la Iglesia, parecida hasta en sus síntomas: ya no se puede acallar el hecho de que dentro de la familia “de papá y mamá” muchísimas mujeres y niños están viviendo un infierno de abuso sexual y asesinatos, y las instituciones de la legalidad burguesa se muestran inútiles para combatirlo.
Es verdad que el gobierno se anotó un poroto, y quizás el parlamento haya salido legitimado como institución democrática, pero nos parece que ese cuestionamiento de amplios sectores de la población a la autoridad clerical y patriarcal es lo más fuerte y rico de este proceso.
Tenemos que aprovechar la legitimidad social que cobró el matrimonio entre personas del mismo sexo, y sobre todo la paliza que recibió la Iglesia con el consecuente jolgorio popular, para organizar la lucha contra la opresión de género y de clase a estos nuevos compañeros que se movilizaron, cantaron, brindaron y pintaron en estos felices días, y salieron fortalecidos y orgullosos y con ganas de seguirla.
• Educación sexual pública, laica, científica y feminista. Cae de maduro que, al haberse legalizado la unión homosexual, hay que cambiar el programa de educación sexual del gobierno, que en ochenta páginas no menciona la palabra “homosexual” en ninguna parte. No va a ser dificultoso, porque en realidad ese programa no se está enseñando en ninguna escuela. Además, esta educación sexual tiene que dar cuenta de la situación de opresión de las mujeres en la sociedad y en la familia (tampoco esto se menciona en el programa oficial), y condenarla.
• Separación de la Iglesia y el Estado. Basta de subsidiar la educación religiosa, que educa para la opresión
• La familia patriarcal se basa en la dependencia económica de la mayoría de las mujeres, con la consecuente secuela de violencia intrafamiliar. Trabajo para las mujeres en la industria, en blanco, sin discriminación de tareas, en iguales condiciones que los hombres. Plan de viviendas para las mujeres que sufren violencia y protección para los niños y jóvenes que sufren abusos, creando albergues y guarderías estatales. Expropiación de los hogares de niños manejados por la Iglesia.
• Derecho al aborto legal y a la anticoncepción libres, seguros y gratuitos.
• Luchemos contra la discriminación hacia las personas LGBT. Trabajo genuino y derecho a la adopción sin trampas de “objeciones de conciencia”
• Por la unidad de la lucha contra la opresión de género con las luchas obreras y populares

Agrupación de mujeres LAS ROJAS
lasrojas@gmail.com



sábado, 10 de julio de 2010

Salir a las calles por el derecho al matrimonio gay

Socialismo o Barbarie, periódico Nº 180, 08/07/10


El matrimonio de personas del mismo sexo abre un gran debate nacional
Salir a las calles por el derecho al matrimonio gay
¡Que la Iglesia no se meta!


Las últimas semanas la cuestión del matrimonio entre personas del mismo sexo se transformó en un debate nacional. En las últimas horas parece confirmarse que el Senado votará en contra de la ley mientras la Iglesia multiplica la presión en las calles. El kirchnerismo y sus acólitos van bajando el tono del debate. Esto demuestra que para imponer este derecho democrático la única salida es movilizarse masivamente. Presentamos a continuación la última declaración al respecto de las agrupaciones de mujeres y minorías sexuales Las Rojas y Carne Clasista.
El próximo 14 de julio se debate en el Senado la llamada ley de matrimonio gay, que habilitaría el acceso al casamiento, adopción, herencia, obra social compartida y otros derechos para las personas del mismo sexo. El debate está cruzando a toda la sociedad, dejó de ser de interés exclusivo de las llamadas minorías sexuales y toda la población está discutiendo y tomando posición.

La ofensiva reaccionaria de la Iglesia
El gobierno había apostado ya desde el año pasado a que se aprobara esta ley, lo que le atraería el apoyo de los sectores de la comunidad lgttbi, supuestamente a un muy bajo costo político.
Sin embargo, la empecinada embestida de la Iglesia católica y los sectores más reaccionarios –con la colaboración de los más diversos sectores políticos patronales– no se hizo esperar, con una campaña medieval contra los derechos de las personas lgttbi y las mujeres, aullando por la supuesta “destrucción de la familia tradicional”... Así el debate llegó a la sociedad y se está discutiendo si está bien o está mal que todas las personas tengan los mismos derechos civiles.
En 1990 la Organización Mundial de la Salud retiró a la homosexualidad de la lista de “enfermedades” (como nota al pie digamos que se tomaron su tiempo ¿no?). Hace ya 20 años de esto y, sin embargo, todavía se escucha de boca de psiquiatras, médicos y psicólogos, generalmente ligados a la Iglesia católica, argumentos de que se trataría de un “desvío” o “anormalidad antinatural”. Estas concepciones están profundamente arraigadas en sectores de la sociedad y la invisibilización, discriminación y violencia contra las lesbianas, gays, travestis, transexuales, bisexuales, es moneda corriente. En muchas provincias de la Argentina sigue siendo ilegal demostrarse afecto en la calle, se golpea a travestis al mismo tiempo que son objeto de persecución y violencia policial mientras la única salida que se les ofrece es la prostitución. La persecución en lugares de trabajo y estudio es también común. Los casos de violencia no son raros y llegan hasta el asesinato, como en el caso de Natalia Gaitán, una joven cordobesa asesinada por el padrastro de su pareja, quien no soportaba esta relación. Muchos casos ni siquiera aparecen públicamente porque son invisibilizados bajo otros rubros, generalmente presentados por la prensa como casos policiales, lo mismo que la violencia hacia a las mujeres.
El proyecto de ley presentado en el Congreso sería un avance en los derechos democráticos elementales, para que las personas lgttbi dejen de ser consideradas ciudadanos de segunda, para que el Estado deje de santificar la discriminación.
La propia Iglesia católica, la misma Iglesia que viene en todo el mundo profundamente desacreditada por los escandalosos casos de pedofilia, es la que utiliza los argumentos más reaccionarios para volver con la retrógrada campanita de la familia tradicional como baluarte de la sociedad. Nada dice sobre la violencia que se vive dentro de la familia, los abusos y discriminación de que son objeto las mujeres y las personas lgttbi.
No sólo han llenado las ciudades de reaccionarios afiches, sino que además han organizado movilizaciones contra el matrimonio de personas del mismo sexo, apelando incluso a los alumnos de las escuelas que dirigen, con consignas tales como “es la biología, estúpido” o “aborto=genocidio”.

Gobierno K: quedar bien pero no hacer olas
Por su parte, el gobierno K aparece como el “abanderado” de la aprobación de la ley. Incluso Néstor Kirchner, que nunca bajó al recinto de Diputados para ningún otro debate ni votación, fue a votar a favor de la ley. Es obvio que el gobierno quiere utilizar esto para aparecer como un gobierno “democrático” y “moderno” en un operativo por conseguir votos entre los sectores “progresistas”.
Pero lo cierto es que el gobierno K no da un sólo paso concreto en separar a la Iglesia del Estado. Sigue manteniendo los sueldos de los curas, todos los subsidios a las escuelas confesionales y a otras instituciones eclesiásticas. Además, la ley de educación sexual aprobada en 2006, fue absolutamente consensuada con la Iglesia para que allí no se diga nada sobre la diversidad sexual y se siga impartiendo la idea de que la familia “normal” es la compuesta por un hombre, mujer y sus hijos. Incluso, con la ley aprobada con los límites señalados, no se ha dado ninguna capacitación a las y los docentes para la explicación de la misma, con lo cual todo queda librado al conocimiento previo y a la ideología propia. Esto, además, le ha dejado un espacio enorme a la Iglesia para seguir imprimiendo sus “manuales para el amor” donde se dice que el preservativo no evita el contagio del vih/sida, que el aborto es un asesinato y otras barbaridades tan anticuadas como peligrosas. Como si lo anterior fuera poco, el gobierno de Cristina ha reiterado –una y otra vez– su compromiso con el Papa encubridor de abusadores, de no dar el derecho al aborto en Argentina.
En fin: en todo caso el gobierno K está dispuesto a “conceder” un elemental derecho si es que éste no implica costo político alguno y como valla para impedir no dar ninguna otra concesión. Por esto es que en toda la actividad por la ley de matrimonio la palabra que ha estado prohibida es la del derecho de las mujeres al aborto.

Una estrategia de derrota
Por su parte, la Federación LGTBI, dirigida por María Rachid, ha mantenido la estrategia de no movilizar a nadie para garantizar que el Congreso vote la ley, incluso cuando la Iglesia ha desatado una gran movilización reaccionaria nacional y en el Senado se emiten cada vez más señales de que muy posiblemente el matrimonio gay sea rechazado. En la comisión de legislación general el mismo acaba de ser rechazado por nueve votos contra seis.
La miserable estrategia de la Federación ha consistido en la “seducción” de diputados y senadores, enviándoles cartas, yendo al Congreso a “charlar” con todos los parlamentarios… Pero ha evitado por todos los medios que la comunidad y todos los sectores democráticos que respaldan el matrimonio del mismo sexo se puedan movilizar en las calles.
Precisamente, el último 28 de junio, en el aniversario de la revuelta de Stonewall, cuando ya la Iglesia venía realizando movilizaciones de importancia en el interior del país (llamadas “la ola naranja”), estuvo en contra de llamar a una concentración multitudinaria como podría haberlo hecho. Sólo organizó un acto con “personalidades” del que participaron Hugo Yasky, Agustín Rossi (uno de los principales espadachines K) y hasta un cura “gay friendly”. Hubo un festival de música que contó con Fito Páez y Vicentico. Pero a pesar de la presencia de estos conocidos artistas, la Federación se encargó de que nadie se enterara de que esto iba a ser así para asegurarse de que fuera un acto pequeño, de manera de no importunar al kirchnerismo ya preocupado por el grado de polarización que el tema estaba despertando[1].
Sin embargo, este operativo, que tiene el objetivo de embellecer al Parlamento y además convencer a la comunidad que los derechos se conquistarían siendo lo más “normales” posible, es decir, apelando a la democracia capitalista, a los mismos diputados y senadores que son parte del sistema de opresión y explotación, tiene un pequeño problema: puede ser el camino que pavimente una estruendosa derrota el 14 sino se da un giro de 180 grados convocando a la más amplia movilización.

Por la más amplia movilización de los sectores que se consideran democráticos
Los K están aterrados que algún sector se movilice en las calles. Aunque sea por un derecho tan elemental y democrático como el derecho a gozar de los mínimos derechos que otorga el matrimonio.
Con la mira puesta ya en el 2011 la ecuación funciona si suma más votos de los que se pierden con la ley de matrimonio. Pero con la polarización creada a partir de la salida de la Iglesia a las calles, ahora el gobierno K tiene dudas. Es que si se siguen agitando las aguas se expone a perder votos pasibles de la campaña reaccionaria en el interior del país. Por eso el gobierno duda: el propio Kirchner apoyó el proyecto de ley en Diputados, con lo cual que no salga la ley sería una derrota política personal. Pero el interrogante que tiene es si ese no será un “mal menor” ante la posibilidad de que tensar mucho de la cuerda, le haga perder más votos por “derecha” de los que ganaría por “izquierda”: de ahí que impulsar una amplia movilización es palabra prohibida.
Esto vuelve a la estrategia de la Federación y los K más peligrosa todavía, porque le deja la ancha avenida a la derecha, que incluso está convocando a una movilización masiva contra el matrimonio gay para el día 13 (un día antes de la votación en el Senado) mientras que enchaleca toda posibilidad de que se movilice la comunidad lgttbi, las organizaciones feministas, los centros de estudiantes, los partidos de izquierda, todos los sectores que se consideren democráticos e incluso sindicatos y todas las compañeras y compañeros que están dispuestos a dar una pelea para conquistar el derecho al matrimonio y todos los demás derechos pendientes.
No se puede dejar en manos de parlamentarios que están presionados por la Iglesia católica la resolución de la cuestión. Es necesario que la Federación –haciendo un llamado a todos los sectores democráticos, sindicatos, etcétera– convoque a una masiva movilización para el día 14 frente al Congreso Nacional para exigir que se apruebe la ley. Sólo así se garantizará que no venga un “voto no positivo” que termine empantanando y deje la cuestión sin resolver.

Llamamiento de Las Rojas y Carne Clasista
Por eso, desde la agrupación de mujeres Las Rojas y la agrupación Carne Clasista, estamos convencidos de que no hay que dejar pasar a la Iglesia. Venimos desde hace meses con una campaña para escrachar los afiches homo-lesbo-transfóbicos y machistas de la Iglesia. Y opinamos que ahora hay que estar en la línea de frente de la pelea por el derecho al matrimonio, incluso si como agrupación, programáticamente, estamos por la más amplia libertad en las relaciones humanas y no por el matrimonio como tal.
Llamamos a todas las organizaciones lgttbi, feministas y de mujeres, centros de estudiantes, partidos de izquierda y sindicatos a organizar una gran movilización para que se apruebe la ley de matrimonio para personas del mismo sexo.
• Que la Iglesia no se meta
• Derrotar la escalada reaccionaria
• Aprobación de la ley de matrimonio ya
• Movilicémonos el 14/7 a Congreso
• Justicia para Natalia Gaitán
• Educación sexual laica, científica y feminista
• Derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito


[1] Para colmo de colmos, mostró un video donde se decía que fue Eva Perón quien le consiguió el derecho al voto a las mujeres, como si no hubiera sido el movimiento de mujeres en las calles el que a lo largo de décadas en todo el mundo estuvo peleando por este derecho democrático elemental.

sábado, 3 de julio de 2010

VARIETE por el ORGULLO LGTTTBI 9/07/10, 19hs. Chile 1362


A 41 años de la Revuelta de Stonewall
VARIETE por el ORGULLO LGTTTBI
lésbico-gay-travesti-transexual-transgénero-bisexual-intersex
TEATRO, MUSICA , POESIA, ARTES PLASTICAS, BAILE y mucho más!
entrada: $5
VIERNES 9 de Julio de 2010, 19hs. CHILE 1362. C.A.Bs As
Agrupación de mujeres "Las Rojas"
y Agrupación minorías sexuales "Carne Clasista"

jueves, 24 de junio de 2010

28 de Junio: Día internacional del ORGULLO LGBTTTI

28 de junio: Día Internacional del Orgullo Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero, Travesti, Transexual, Intersex

Declaración de la Agrupación de mujeres Las Rojas y de Minorías Sexuales Carne Clasista

Digamos SI a la lucha en las calles por la equiparación de derechos para las personas LGBTI y el derecho al matrimonio,
y digámosle NO a CRISTINA K que sostiene a la IGLESIA!!

Hace 41 años en el marco de un importante ascenso de la lucha de clases mundial que tendría sus efectos como el Mayo francés, el “Cordobazo” argentino y las luchas por la liberación de los pueblos de la periferia capitalista, tuvo lugar la revuelta de Stonewall en un barrio gay de EEUU. Esta revuelta en el que por primera vez lesbianas, gays y trans se organizaron para resistir durante 3 días una de las habituales “razzias” policiales en un pub llamado “Stonewall”, sirvió como punto de inflexión para que miles de personas lgbti que “Salieran del closet y tomaran las calles” por sus derechos. Fueron cientos de nuevos grupos los que surgieron en todas partes del mundo junto a la ola revolucionaria y los movimientos de mujeres, el movimiento negro y la liberación de los pueblos oprimidos. Desde entonces cada 28 de junio las minorías sexuales conmemoran con una jornada de lucha contra la sociedad patriarcal y capitalista. Ante una sociedad que degrada, estigmatiza,oprime y nos quiere hacer sentir indignos de ser, el Orgullo de luchar en las calles fue la legítima respuesta.

Pero aunque mucho se ha avanzado desde entonces, la discriminación, la violencia hacia los gays, lesbianas, trans bisexuales, continúan. Así también persiste el miedo a perder el trabajo si nos visibilizamos como lgbt y la criminalización por parte del Estado y sus leyes represivas como los Códigos Contravencionales. Aún hoy se nos sigue considerando “enfermos” y aunque parezca cosas del pasado, existen crímenes de odio por orientación sexual e identidad de género como el caso reciente de Natalia Gaitán, que fue asesinada por ser lesbiana.
Hoy día que la sociedad capitalista y patriarcal atraviesa una crisis histórica de un curso aún abierto, ante la división en las alturas en dos bloques burgueses diferenciados, comienzan a surgir por abajo los procesos de luchas de trabajadoras/es que enfrentan el ajuste y la ofensiva de las patronales y sus gobiernos que quieren hacerle pagar el costo de la crisis. En nuestro país, al amparo del bando burgués más de derecha y golpista que refleja por ej el diario “La Nación”, se da una ofensiva de la Iglesia y los sectores más reaccionarios sobre los derechos de las personas lgbti y las mujeres. Como nunca antes la Iglesia que amparó el genocidio y el Golpe de Estado, ha salido organizadamente a la ofensiva contra el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo y los derechos democráticos de las minorías sexuales como el matrimonio y la posibilidad de adopción de parejas del mismo sexo. Por su parte el Gobierno K que representa el otro bando burgués “más moderado” con veleidades populistas junto a otros sectores que posan de “progresistas” sostienen un doble discurso ante esta ofensiva, pero a la hora de los hechos es cuando “mueren las palabras”: el gobierno de Cristina K sostiene económicamente a la iglesia de los curas abusadores y banca a sus escuelas confesionales con el presupuesto público al igual que Macri. Esta Iglesia que con el aval del gobierno interviene en los contenidos de la educación sexual, que frena los casos de abortos terapéuticos de niñas violadas amenazando a los médicos autorizados por ley a realizarlos, es la misma Iglesia que el gobierno dice “enfrentar”. Sin embargo no ha dado un solo paso concreto para sacarle los subsidios y para separarla del Estado. Y esto porque simplemente son solidarios a la hora de reprimir al pueblo trabajador: el Estado patronal a los trabajadores, y la Iglesia al reprimir la sexualidad quebrando conciencias y cuerpos para que los patrones puedan explotar. Por otra parte como bien lo ilustra el “modelo progre” del gobierno español de Zapatero, espejo en el cual gustan mirarse el gobierno K y su Federación LGBT, conviene “dar algo para no perderlo todo” o dar una concesión para posar de “progresista”, sobre todo cuando se prepara un feroz zarpazo sobre el pueblo trabajador. Así lo está haciendo el supuesto “socialista” defensor de las minorías Rodríguez Zapatero que se prepara a aplicar un ajuste brutal ordenado por el FMI, así lo piensa en gobierno K, cuando reprime a los trabajadores y no está dispuesto a ceder un solo derecho de las mujeres como se lo ordena la Iglesia, aunque coquetee con la idea del matrimonio gay.

¿Lobby parlamentario o lucha en las calles?
Muchas organizaciones del movimiento LGBTTTI (algunas claramente alineadas con el gobierno en los hechos aunque de palabra lo nieguen) vienen impulsando una política de “lobby” parlamentario por el derecho democrático al matrimonio de las personas no heterosexuales. Desde Las Rojas y Carne Clasista hemos señalado en otras oportunidades las limitaciones de esta política, siempre fraternalmente pero sin ninguna concesión demagógica. Claramente no son los representantes de los partidos patronales nuestros aliados, ni el bando liderado por el gobierno K ni el de la patronal sojera, por más “progres” que intenten posar. Al mismo tiempo estas organizaciones se han negado sistemáticamente a movilizar y nunca hubo un llamado real a la comunidad lgbt, con lo cual en caso de una situación reaccionaria no habrá en quien apoyarse, más allá de uno que otro figurón parlamentario de los partidos patronales. Al mismo tiempo estas organizaciones siguiendo el “sentido común” progresista sostienen que “la sociedad se cambia desde las leyes” desde arriba ya que, piensan: “si el Estado no discrimina, la sociedad dejará de hacerlo”. Pero para nosotros la sociedad no se cambia desde el parlamento, sino con la lucha en las calles, con el debate y la movilización desde abajo. Esto no quiere decir que neguemos la importancia de los derechos civiles, ni la necesidad de contar con ellos, ni que haya que esperar a la revolución para pelear por los derechos de la diversidad sexual y las mujeres, sino que para nosotros estas opresiones tienen raíces estructurales en esta sociedad. Esas raíces tienen que ver con el sostenimiento de la familia patriarcal monogámica y heteronormativa, imprescindible para el funcionamiento de la sociedad de clases. Por esto todo lo que no toque las raíces materiales de esta opresión estará siempre amenazado, y es en el camino por cambiar la sociedad desde la raíz que podemos pelear e ir consiguiendo esos derechos que hacen a la igualdad y a las reivindicaciones históricas como sectores oprimidos. Es en este proceso de lucha donde necesitamos construir alianzas en primer lugar con el movimiento de mujeres y la clase trabajadora.
Es por estas mismas razones que la conformación de familias no está dentro de nuestro programa político, por la persistencia de la unidad precapitalista familiar que condena a la mujer al trabajo doméstico y a las tareas de reproducción. Por eso vemos problemático la asimilación a este modelo de familia, aunque por supuesto defendemos el derecho democrático al matrimonio para quien quiera casarse, accediendo a muchas posibilidades que esta sociedad les niega. Pero nunca haremos esta defensa democrática de forma acrítica o demagógica, máxime cuando la descomposición y la barbarie capitalista ha tornado al hogar y la familia el lugar más peligroso a causa de la violencia doméstica sobre las mujeres y los lgbt. Por supuesto que estamos por que las personas se unan, tengan sus hijos y sus proyectos de vida libremente y por eso creemos que la familia tal cual se la conoce debe ser abolida (para heterosexuales o no heterosexuales), dando paso a formas más genuinas de relaciones sexo-afectivas, más libres y genuinas sin ningún tipo de compulsión económica. Es en el marco de estas batallas que para nosotros tanto la tradición de lucha del movimiento lgbti, el feminismo y el socialismo siguen siendo perspectivas válidas para transformar la sociedad.

Por una salida independiente de lucha en las calles
Por todo esto desde Las Rojas y Carne Clasista sostenemos que para enfrentar la ofensiva reaccionaria y clerical y conquistar nuestras reivindicaciones debemos hacerlo sin depositar ninguna confianza en el Gobierno ni en otro sector patronal. Este gobierno es responsable por las 800 muertes por abortos clandestinos, es el gobierno que mantiene presa a Romina Tejerina, son las fuerzas represivas al mando de este gobierno las que reprimen a las travestis y mujeres en situación de prostitución y a los trabajadores que se organizan para luchar. Es este mismo Gobierno el que sostiene a la Iglesia. Por eso no debemos caer en el error de entregar la lucha en las calles por una ley. Para conseguir nuestras libertades democráticas, la equiparación de derechos, terminar con la homo/lesbo/transfobia, conseguir el derecho al aborto, una educación sexual laica, científica y feminista, debemos hacer como en Stonewall, salir del closet y tomar las calles construyendo alianzas con el movimiento de mujeres en lucha y otros explotados y oprimidos.

Separación de la Iglesia y el Estado. Ninguna confianza en Cristina K que sostiene a la Iglesia.
Por una educación sexual laica, científica y feminista
Derecho al aborto, libre, legal, seguro y gratuito. Libertad a Romina Tejerina
Basta de homo/lesbo/transfobia. Justicia para Natalia Gaitán
Por la equiparación de derechos para las personas lgbti y el derecho al matrimonio
Por las alianzas estratégicas del movimiento de mujeres y las minorías sexuales para luchar contra el patriarcado capitalista
Por un movimiento de lucha en las calles por todos nuestros derechos


Agrupación de mujeres “Las Rojas” y de minorías sexuales “Carne Clasista”

lasrojas@gmail.com
http://carne-clasista.blogspot.com

sábado, 5 de junio de 2010

Declaración de repudio ante la marcha evangélica en contra el matrimonio no heterosexual














31/05/10 -Comunicado de prensa de la Agrupación de mujeres Las Rojas, y minorías Carne Clasista, integrantes del nuevo MAS e independientes


Ante la marcha evangélica en contra el matrimonio no heterosexual

La Agrupación de mujeres “Las Rojas” y de minorías sexuales “Carne Clasista” quieren repudiar la reaccionaria marcha convocada para esta tarde en el Congreso por la Confederación de Iglesias Evangélicas en contra del matrimonio de gay y lesbianas. Ante el inminente tratamiento del Senado Nacional de la Ley que posibilitaría el acceso a los derechos democráticos de las personas no heterosexuales, las Iglesias se han congregado en “santa cruzada” reaccionaria en pro de una familia “con un papá y una mamá” como “Dios manda”. Sin otro fundamento que sus concepciones religiosas que quieren imponer a toda la sociedad aún a la laica, estos sectores son los mismos que junto a la Iglesia Católica genocida y de los curas abusadores, se oponen al derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, a la educación sexual en los colegios, a las campañas de anticoncepción y a los derechos de las minorías sexuales.
Desde Las Rojas y Carne Clasista, aunque como es de público conocimiento el matrimonio no sea parte de nuestro programa, defendemos incondicionalmente el derecho democrático de las personas LGBT que quieran casarse, accediendo a los beneficios de adopción, herencia, obra social, etc.
Al mismo tiempo hacemos un llamado a las organizaciones y activistas lgbt, feministas, organizaciones sociales y políticas a pronunciarse contra esta ofensiva oscurantista de la Iglesia (en este caso de la Evangélica) y a repudiarlos activamente.
Sólo con la movilización en las calles podremos conquistar todos nuestros derechos y defenderlos de posibles ataques como éstos.

· Que las Iglesias no se metan! Fuera las Iglesia de la Educación
. Separación de la Iglesia y el Estado!
· Por la equiparación de derechos de las personas lgbti!
· Por el libre ejercicio de la sexualidad y la expresión de nuestras orientaciones sexuales e identidades de género!
· Por el derecho al aborto, libre, legal, seguro y gratuito! Libertad a Romina Tejerina
· Basta de homo/lesbo/transfobia. Justicia para Natalia Gaitán


César Rojas
Agrupación de Minorías sexuales Carne Clasista

Marina Mastroberti
Prensa Las Rojas

martes, 25 de mayo de 2010

14 años de prisión por ser gays! Libertad inmediata a Tiwonge y Steven!!


14 años de prisión por ser gays
Libertad inmediata y sin condiciones a Tiwonge y Steven !!

La Agrupación de Minorías Sexuales “Carne Clasista” quiere sumarse al repudio por la brutal condena a 14 años de prisión a trabajos forzados de una pareja gay en el país africano de Malawi. Los jóvenes Tiwonge Chimbalanga (20 años) y Steven Monjeza (26 años) fueron arrestados luego de anunciar públicamente su compromiso en diciembre pasado, y en la segunda semana de mayo de este año fueron condenados por la justicia a 14 años de trabajos forzados. La justicia de su país los encontró culpables de los delitos de « sodomía », « indecencia » y « actos contra natura ». Los jóvenes denunciaron además que estando en prisión fueron maltratados y golpeados por sus guardias. Este avasallamiento a los más elementales derechos de las personas, contó con el repudio de toda la comunidad internacional y constituye un ejemplo más de los actos de homofobia en este país del Sur de Africa. Malawi es uno de los 70 países en el mundo que penalizan las prácticas no heterosexuales, entre los cuales se encuentran también 11 países de América Latina y El Caribe. A lo largo del mundo las consecuencias para gays, lesbianas, trans, bisexuales van desde multas o años de prisión y hasta la pena de muerte, que rige aún en 7 países. A pesar de que a nivel mundial se van registrando avances en materia de acceso a derechos civiles para las minorías sexuales, se dan algunas «paradojas» como las de Brasil, que pese a que allí las legislaciones represivas contra la homosexualidad se han derogado, sigue siendo uno de los países latinoamericanos donde más crímenes por homofobia se producen. Estos hechos aparentemente paradojales hacen a entender por qué hay elementos estructurales de la sociedad capitalista y patriarcal, cuya solución de fondo no pueden darla solamente las legislaciones, aunque claro está, estas constituyen un elemento de apoyo en sentido progresivo (no da lo mismo evidentemente que la legislación considere un delito mi orientación sexual, que por el contrario la acepte y pueda acceder a derechos civiles).
La orientación sexual y la identidad de género diversa siguen siendo motivos de actos discriminatorios y condenas aberrantes como éstas, que contienen además una claro mensaje intimidatorio hacia el conjunto de la sociedad y en particular a la comunidad LGBT. Ante el avance en las conquistas de las minorías sexuales, polarización social mediante también ha salido al cruce la ofensiva derechista y patriarcal más retrógrada, encabezada en todo el mundo por los sectores más reaccionarios y la Iglesia. Todo esto nos obliga (a organizaciones y al activisno), a redoblar los esfuerzos en combatir estos ataques, exigiendo la libertad de los jóvenes gays, al tiempo que hacer llegar toda nuestra solidaridad.

Exigimos al gobierno de Malawi la libertad inmediata y sin condiciones a Tiwonge y Steven !!
Basta de homo/lesbo/transfobia !!
Abajo las legislaciones represivas !!

Carne Clasista
Contra la opresión sexual y social

sábado, 22 de mayo de 2010

DÍA INTERNACIONAL DE LUCHA CONTRA LA HOMO/LESBO/TRANS FOBIA. Intervención en la sesión simbólica- Legislatura porteña 17/05/10






















Compañeras/os: saludamos la iniciativa y agradecemos la invitación. Quería dedicar estas palabras a la lucha de nuestras/os 400 compañeras/os LGBT detenidos desaparecidos para que se sepa, ya que este dato se conocía a la hora de elaborar el informe de la CONADEP pero por presiones de la Iglesia, nunca figuró. Desde hace un tiempo como una suerte de campaña permanente lo mencionamos en cada intervención pública. También lo dedico a mis compañeras de LAS ROJAS presentes en la sala, y muy especialmente al pueblo griego que está luchando en las calles para resistir el feroz ajuste que su gobierno quiere imponer para hacerle pagar los costos de la crisis, descargándola sobre sus espaldas. Ajuste que cuenta con todo el aval de la UE y los EEUU, incluso de los gobiernos supuestamente“progres” como el de Rodríguez Zapatero.







Para comenzar, una consideración de carácter general que hace a la honestidad política y al contenido de nuestra intervención y es que para quienes venimos del la tradición del marxismo revolucionario, la sociedad no se cambia desde el parlamento sino con la lucha en las calles. De todas maneras, gustosamente aceptamos toda ocasión que se nos presenta para transformarla en una tribuna pública donde dar a conocer nuestras ideas, debates y propuestas. Es con ese sentido que estamos presentes hoy aquí.



Compañeras/os: la agrupación de minorías sexuales CARNE CLASISTA junto a otras organizaciones hemos recorrido un largo camino desde el Argentinazo, nos asumimos como feministas militantes en la lucha por la libertad de Romina Tejerina luchando codo a codo con las compañeras de las LAS ROJAS en cada Encuentro Nacional de Mujeres, en la pelea contra los Códigos Contravencionales represivos denunciando al Estado y al Gob local y nacional , en la lucha por la libertad de los/as presos/as esta misma Legislatura y, en la pelea por trabajo genuino para nuestras compañera travestis en situación de prostitución. En las luchas obreras y populares lo hicimos junto a nuestros compañeras/os del Nuevo MAS.
Hoy los ecos de esa rebelión popular de 2001 que nos vio nacer, resuenan en otra parte del mundo con el pueblo griego en las calles. Hoy que la sociedad capitalista y patriarcal vive una crisis de magnitudes históricas, los trabajadores de Grecia se han levantado para resistir al brutal ajuste que el gobierno capitalista quiere aplicar para descargar sobre sus espaldas el costo de la crisis. Hoy nos toca a nosotros en esta tarde, preguntarnos y tratar de responder por qué luego de décadas de lucha, pese a los avances obtenidos, sigue existiendo la homo/lesbo/trans/bi fobia en nuestra sociedad. Por qué la lesbofobia sigue cobrándose vidas como las de NATALIA GAITAN y fundamentalmente qué tenemos que hacer para terminar con esto, y cómo debemos luchar para conseguirlo.
Habitualmente el “progresismo” nos dice que existe la homofobia porque todavía hay “ignorancia” y “prejuicio”, y que con más acceso a los derechos ciudadanos y con más información, ésta se erradicaría como si fuera una infección extraña al cuerpo social que con una “pastilla de conocimiento” se curaría. Llama a esto “batalla cultural” e “inclusión ciudadana”.
Pero quienes venimos del marxismo revolucionario aún cuando el debate cultural o la adquisición derechos civiles son importantes, sostenemos que hay bases materiales e históricas para que esta opresión se mantenga, y hasta que esas bases no sean removidas no puede haber solución de fondo. Y es esas bases tienen que ver con el sostenimiento de la familia patriarcal, monogámica y la imposición de una la heterosexualidad obligatoria y meramente reproductiva. La familia es uno de los pilares imprescindibles para sostener la sociedad dividida en clases. Y esto tiene consecuencia directas paras las minorías sexuales, puesto que para perpetuar la institución familiar y la opresión sobre las mujeres con el trabajo doméstico, también debe reprimirse, discriminar, estigmatizar y criminalizar a las personas lgtbi.
Pero crisis y descomposición del capitalismo mediante, la familia y el “hogar dulce hogar” se ha convertido en el lugar más inseguro para las mujeres por la violencia de género, el lugar donde se producen abusos de niños/as generalmente a manos de familiares adultos heterosexuales, y el lugar por excelencia donde se discrimina y violenta a gays, lesbianas y trans y desde donde son expulsadas tempranamente las niñas travestis.
Para reforzar esta opresión el Estado burgués y sus gobiernos cuentan con una siniestro e imprescindible aliada: la Iglesia, institución que se encarga de quebrar subjetivamente a las personas reprimiendo y culpabilizando la sexualidad.

En nuestro país, desde hace un tiempo venimos enfrentando a una ofensiva de la Iglesia y los sectores más reaccionarios en contra de los derechos de las minorías sexuales y las mujeres. Ante esta situación nuestro movimiento viene dando una dura batalla para conquistar el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, ejercer libremente nuestra sexualidad y expresar nuestras identidades de género y conseguir la equiparación de derechos Y aquí también entre las distintas agrupaciones del movimiento lgtb tenemos diferencias y debates: muchos creen que a través del “lobby parlamentario” y la “lucha por arriba” por los derechos civiles se puede terminar con la homofobia y la opresión a las minorías. Para eso lamentablemente buscan el apoyo de los partidos patronales afines al gobierno, o de la oposición patronal del campo.
Nosotros hoy aquí queremos denunciar al Gobierno de los Kirchner que pretende cubrirse de “progresismo” con la sanción de Ley de matrimonio no heterosexual, mientras es responsable por las 800 muertes por abortos clandestinos. Al tiempo que dice defender los Derechos Humanos, tiene procesados a más de 4000 luchadores populares, ha reprimido en Las Heras, en el Casino, en Kraft-Terrabusi, y mantiene en las fuerzas armadas a más de 9000 conocidos ex represores. Es responsable además de la desaparición de Julio López y garante de la impunidad del asesinato del compañero Carlos Fuentealba. Y aunque Cristina Kirchner se pelee con monseñor Bergoglio para las cámaras de TV, sigue sosteniendo económica y políticamente a la Iglesia represora y genocida de los curas abusadores, y sigue respondiendo a las órdenes del Vaticano. Del mismo modo que Macri, subvenciona las escuelas católicas con el presupuesto de la educación pública y se ampara en el CODIGO CONTRAVECIONAL para reprimir la protesta social, sacar a las travestis en situación de prostitución de las calles y esconder las consecuencias sociales que su política privatizadora de los espacios públicos, la educación, la salud y la cultura han generado. Macri que escandalosamente espía a los maestros porteños y arma a la Policía Metropolitana con pistolas Taser, prohibida por organismos internacionales. Macri, que ha convertido la ciudad en un conjunto de negociados para su grupo empresarial amigo.
Categóricamente, ninguno de estos dos bandos patronales pueden ser nuestros aliados a la hora de pelear por nuestros derechos como minorías. Que comprendamos la importancia del enfrentamiento con el estado burgués patriarcal y sus gobiernos es central, so pena de quedar planteando la lucha contra el patriarcado como una abstracción, y convertir al patriarcado mismo una “entelequia”. Es en las políticas de estos Estados donde se materializa la opresión patriarcal, y el control y las decisiones políticas de esos estados están en manos de los gobiernos patronales de los Macri y los Kirchner. Por todo esto, no debemos depositar ninguna confianza en ellos y tomar la lucha en nuestras manos, salir a las calles mediante la movilización a conseguir nuestros derechos. En la revuelta de Stonewall del ´69 la consigna fue “salir del closet y tomar las calles”, y el tomar las calles no es una frase vacía sino que entraña un contenido muy profundo: es una apelación al movimiento, al sujeto político de cambio, no a supuestos “representantes” del movimiento, e implica que en caso de golpes reaccionarios, el movimiento estará allí para defender ese derecho que se logró arrancar con la lucha. Y esto parte también de la comprensión de que en el capitalismo, toda conquista está amenazada: lo que hoy la burguesía se vio obligada a dar, mañana nos lo puede quitar, si no pensemos en los derechos democráticos en Honduras. Por eso es imprescindible discutir el cómo luchar, porque si hay movimiento de lucha en las calles podremos, no sólo defendernos si no ir por más, y eventualmente ir por todo. En esta lucha debemos construir alianzas con el movimiento de mujeres y otros explotados y oprimidos.
Todo esto no quiere decir que no sea importante el debate cultural o la adquisición derechos civiles, ni que haya que esperar a la revolución para reclamar por los derechos de trans, gays y lesbianas, sino que la primera discusión que tenemos que hacer es quién lleva adelante esa pelea, quién es el sujeto, y para qué y con qué métodos. Es decir si luchamos contra la homofobia o por el derecho al aborto para lavarle la cara al capitalismo patriarcal, o si concebimos esa conquista como un paso más de su destrucción para instaurar una sociedad radicalmente distinta, sin explotación ni opresión. Por otra parte una sociedad que sería la única garantía de que no haya más Natalias Gaitán porque decidieron ser lesbianas, no exista ninguna muerta más por aborto clandestino, ninguna Romina Tejerina presa, un mundo en el que la decisión de ser travesti no sea sinónimo de situación de prostitución, ni en el que ser gay, bisexual o intersex tengan que ser lo mismo que ser objeto de burla o rechazo.

Para ir terminando recordemos dos hechos que por varias razones se nos juntan en nuestra memoria: uno es que a fines del siglo XIX se hablaba del amor entre hombres como “el amor que no se atreve a decir su nombre”, y otro que en el mismo siglo uno de los primeros luchadores mártires de la clase trabajadora, uno de los anarcosindicalistas de Chicago que peleaban por las 8 horas, al momento de ser condenados a la horca desafió a sus propios verdugos capitalistas diciendo “llegará un tiempo en que nuestro silencio será más poderoso que las voces que hoy estranguláis”. Desde entonces la potencia de la “enorme mayoría silenciosa” y las "minorías silenciadas" creció, y gracias a la lucha hemos logrado romper ese silencio y ese silenciamiento muchas veces: una y otra vez a través de rebeliones y revoluciones, la voz de la clase trabajadora se levantó. En la revuelta de Stonewall, las minorías nos atrevimos a gritar no sólo nuestro nombre, sino también nuestro amor por la revolución. En los ´90 nuestra voz se alzó para hace saber que gays, lesbianas, trans, no éramos enfermos; en el Argentinazo gritamos “que se vayan todos” y en Honduras el movimiento lgbt y las feministas en resistencia se alzaron contra el Golpe.



Hoy el pueblo griego está gritando su verdad en las calles a Europa y a todo el mundo, preparando la huelga general para el jueves.
Para nosotros ambas luchas, la de la clase trabajadora y las minorías son una, puesto que cuanto más lejos han ido los trabajadores en sus conquistas, más lejos han ido las mujeres y las minorías.
Pararnos sobre la conciencia de nuestros propios deseos nos lleva a comprender que tenemos que ir no sólo contra el prejuicio y la ignorancia , sino contra toda una sociedad para transformarla de raíz y crear las condiciones materiales que permiten ejercer nuestra libertad. Libertad para decidir sobre nuestra sexualidad y nuestras identidades de género, libertad para decidir con quién y cómo queremos relacionarnos, libertad para decidir con quiénes tener nuestros hijos y nuestros proyectos de vida.
Quizá antes de los que esperábamos, estemos llegando a las puertas de un nuevo tiempo en que la crisis del putrefacto capitalismo patriarcal nos esté abriendo nuevas posibilidades, no sólo de guerras y crisis sino de cambios revolucionarios.
De nosotros depende, compañeras/os aprovecharlo:



nos vemos en la lucha, nos vemos en las calles!!

César Rojas
Carne Clasista- Contra la opresión sexual y social
carneclasista@yahoo.com.ar